Chicas les dejo este articulo que me encontre en internet, para las que estan pensando en ser ellas quien hagan la propuesta
Proponerle matrimonio a tu novio puede ser un asunto peliagudo, ya que muchos siglos acumulados de tradiciones sociales y culturales dictan que es el papel del hombre cortejar y eventualmente pedir la mano de una mujer. En los tiempos actuales, sin embargo, muchas mujeres sienten la necesidad de hacer la pregunta para tomar un compromiso que están seguras de querer asumir. ¿Cómo puedes hacer a un lado uno de los rituales más antiguos de la civilización y tomar la iniciativa para quedarte con el hombre que quieres para tu vida? ¡Respira hondo y comencemos!
- Siéntete completamente cómoda con la decisión.No hay ninguna razón por la que una mujer no pueda proponerle matrimonio a su novio hoy en día. Lo que puede estar deteniéndote son visiones ilusorias de cuentos de hadas, un temor a la reacción de tu pareja, o simplemente reunir el valor para hacer una pregunta que conlleva un riesgo de rechazo.
Debes estar segura de que él es "el hombre" con el que quieres estar, y de quetú estás completamente lista para el compromiso. Debes saber de qué manera esto cambiará tu vida, y si tú podrás sentirte realizada con la naturaleza de los cambios.
- Sondea la posibilidad de que tu novio tenga en mente proponerte matrimonio.Antes de considerar encargarte de la propuesta, puedes explorar la posibilidad de que tu novio esté pensando en lo mismo. Los siguientes indicios de "estoy-a-punto-de-pedirte-matrimonio" pueden ayudar en tus averiguaciones:
¿Cuánto tiempo han estado juntos? Mientras más larga sea su relación, más probabilidades hay de que quiera pedirte que te cases con él.
¿Qué dice él cuando comentas que te gustaría estar con él por muchos años más? Fíjate en cómo reacciona. O puede incluso que sea él quien hable todo el tiempo de su futuro juntos.
¿Ha actuado un poco nervioso últimamente, quizá interesándose en las noticias de otras personas que se casan? Tal vez de repente comenzó a ahorrar con un propósito misterioso, o se muestra gratamente sorprendido si hojeas una revista de novias en una sala de espera.
¿Ha estado pasando más tiempo contigo que con sus amigos últimamente? ¿Se muestra tímido o nervioso por agradarle a tus amigos cuando te acompaña a alguna reunión?
Lo has atrapado espiando tu cajón de joyería.
De repente le interesa pasar tiempo con tus padres y tu familia.
Ha programado un viaje o una cita que se distingue de lo que acostumbran hacer. ¡Podría ser el momento de la propuesta!
- Si tu novio se muestra favorablemente receptivo a la idea de compartir un futuro juntos, o incluso discute el tema contigo, o bien los "indicios" parecen sugerir la posibilidad de que intente proponerte matrimonio pronto, puedes decidir adelantártele sabiendo que estás tomando una resolución que será correspondida.También podrías aguardar a que sea él quien dé el paso, permitir que te “sorprenda”. Pero este artículo no es sobre esperar, sino sobre que seas tú quien realice la propuesta, así que no te sientas obligada a esperar. Si por el contrario, el parece poco dispuesto a comprometerse con la idea de compartir un futuro, puede ser más conveniente pensarlo dos veces –aunque soltar la propuesta también es una buena manera de sacar a relucir sus dudas para comprometerse a formalizar la relación.
- Ten consideración a la reacción emocional de tu novio.Aunque la mentalidad moderna ha logrado flexibilizar la visión sobre la propuesta de matrimonio, algunas nociones antiguas no pueden desaparecer. Así que tienes que mostrarte comprensiva ante la sensación de "extrañeza" que puede producirse en algunos hombres si les pides matrimonio. Ya se trate de un novio completamente deportivo o intelectual, puede que tu pareja no se sienta cómoda viéndote a ti como la "responsable de la propuesta". Pregúntate a ti misma si tu novio tiene un esquema cultural suficientemente abierto como para aceptar la situación.
Considera la idea de sondear su capacidad de aceptación creando un escenario ficticio durante una plática, en la que le cuentes cómo una compañera de trabajo le pidió matrimonio al hombre que ahora es su esposo. Calibra su reacción ante la historia, dando tus comentarios y tu opinión, invitándole a que exprese la suya. Después de este pequeño ensayo, podrás tener un mejor panorama de qué tan receptivo sería él en dicho escenario.
Relájate un poco pensando que a muchos hombres les agrada recibir este "empujón", especialmente para seguir avanzando después de una relación muy larga, en la que quizá han vivido juntos por un tiempo.
- Considera si tútienes también un esquema cultural suficientemente abierto como para manejar la situación. La imagen de tu hombre arrodillado y sintiéndose conmovido con tu respuesta afirmativa, de sus grandes rodeos para ocultar que está ahorrando para el anillo de compromiso, el recuerdo romántico de todo lo que planeó para pedirte que te convirtieras en su compañera de vida... Debes estar segura de que no extrañarás eso si tú das el paso hacia adelante en lugar de él.
Te sentirás cómoda corrigiendo a las personas cuándo les hagan preguntas como, "¿Entonces dónde fue que te pidió matrimonio?" o "¿Cómo planeó su propuesta tu esposo?". Te verás envuelta en estas situaciones a menudo, así que deberás estar preparada y tener un muy buen sentido del humor.
Si tú eres una mujer acostumbrada a pasar por la vida con completa confianza en sí misma, y estás completamente segura de lo que quieres, podrás dar este paso sin inmutarte en lo absoluto. ¡Cuando estés segura de que es lo correcto, adelanta tu mano y consigue eso que deseas!
- Ten en cuenta que hablar mucho acerca de un futuro juntos puede poner a tu novio en estado de alerta.Puede ser que no lo note sino de forma muy gradual, pero la mayoría de los hombres pueden detectar la menor traza de insinuación relacionada con un compromiso a largo plazo. Puedes recibir señales acerca de la conveniencia de pensar en su preparación como pareja para asumir un proyecto de vida compartida a largo plazo, así que las insinuaciones de tu novio deben entrar entre tus consideraciones para considerar si la propuesta es oportuna justo ahora.
- Prepara bien tu propuesta.Dependerá de ti qué tanta importancia quieres concederle a la forma, pero está en tus manos hacerla tan romántica, sorprendente y memorable como desees. Piensa en algunas cosas que puedes incluir en tu plan:
¿Dónde vas a pedirle matrimonio? Su parque favorito para correr, su lugar favorito para observar una montaña o el mar, en un yate, en una cena, caminando por su lugar favorito. Piensa en un lugar que sea muy significativo para los dos, pero también en un lugar donde nada pueda distraerlos o interrumpirlos.
Evita hacer cualquier cosa que no vaya con tu carácter. Dejar que los rasgos característicos de tu personalidad se hagan evidentes es una parte importante de la propuesta, porque son una de las razones por las que él te ama.
Ten cuidado de no sólo trasladar tu visión idealizada de lo que sería la propuesta perfecta para ti e invertirla para tu novio. Es un hombre, así que los detalles más íntimos y tiernos, un ramo enorme de flores o una cena a la luz de las velas, pueden no ser la mejor manera de sensibilizarlo para ese momento. Usa todo lo que sabes sobre tu novio para hacerle una propuesta justo a la medida.
¿Hay algún chiste interno o referencia sólo entendible para ustedes, que puedas incorporar para darle mayor sentido a la propuesta?
El anillo no es un asunto crucial para esta situación. Si él acepta, pueden adoptar la costumbre moderna de elegir juntos sus anillos de compromiso. Aunque algunas mujeres sí dan un anillo simbólico, que puede ser hasta una simple tapa de cerveza, que sirva como un vínculo significativo en un gesto que sabes que tu novio apreciará.
- Piensa en las palabras que usarás.No hay un discurso universal para pedir matrimonio, ni una manera correcta de hacerlo, pero es importante transmitir lo mucho que lo amas y expresar las cosas específicas en tu novio que te hacen sentir segura de querer compartir tu vida con él. Dibuja para él la visión del futuro feliz que imaginas a su lado.
Lo breve es atractivo. Probablemente estará muy sorprendido, así que mientras más concisa seas, menos extraño resultará para ambos.
- En el gran día asegúrate de repasar los elementos que te dan confianza para actuar.Si sientes que puedes flaquear en el momento crucial, es buena idea volver a estudiar las causas que te hacen dudar y volver a preparar la propuesta cuando estés completamente lista. Si todo en tu lista de elementos está en orden, no lo dudes un instante, ¡haz la pregunta!
- Pídele matrimonio.Estarás nerviosa y es normal, pues está el riesgo de que su respuesta sea negativa. Debes estar preparada para ese caso, con una reacción amable y casual por si las cosas no salen como tú esperas. Sin embargo, si estás leyendo bien las señales, es muy probable que acepte.
Permite que tu corazón te guíe. Aunque es una buena idea ensayar un poco las palabras que planeas usar, ser espontánea es lo más importante en el momento de la verdad.
Acepta tu nerviosismo; la vulnerabilidad que muestres será parte del encanto, porque expresará a los ojos de tu novio todo el valor que tuviste que reunir para hacer eso.
- ¡Celébralo!Ten preparado un plan para festejar si su respuesta es afirmativa; abran una botella de champán o vayan a un lugar muy especial.
No pierdas nunca tu actitud amorosa y empática si tu propuesta no recibe el sí. Hacer patente tu desencanto o reaccionar hostilmente lo convencerá de que tomó la decisión correcta al no aceptar. Dile que entiendes que necesite más tiempo para pensarlo, pero que tu propuesta definitivamente sigue en pie.
