¿Y ustedes que opinan?
Hay ocasiones en las que por mas que quieras, no se puede. Organizar una boda debería de ser algo hermoso y de lo mas divertido, puesto que forma parte de una etapa de adaptación y entendimiento previo en las parejas, donde muchas veces hay risas, alegrias, emociones, nostalgia, amor; pero tambien hay molestias, llanto, peleas, preocupaciones, deudas y un sin fin de malos momentos que ocasiona un descubrimiento de ese lado oscuro pero tambien radiante de los novios. ¿Pero que pasa cuando el dinero no alcanza? Hay ocasiones en los que un pequeño brindis y un viaje ¿pueden reemplazar esa ilusión de una boda? Creo fervientemente que no, la dicha de una boda no se podrá comparar ni reemplazar con la emoción y aventura de un viaje. Sin embargo, para todos aquellos que nos encontramos en dificultades económicas, puede ser una pequeña alternativa aunque no la ideal. En conclusión creo que hay que realizar el máximo esfuerzo para que el sueño y la dicha de vivir una boda, se vuelva una sufrida pero hermosa realidad.